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Entreguismo, Despojo y “Anexión” en puertas

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01.09.2026

"El Colonialismo no se contenta con imponer su ley al presente y al futuro del país dominado. El colonialismo no se contenta con apretar al pueblo entre sus redes. El colono hace la historia y sabe que la hace."

— Frantz Fanon, Los condenados de la tierra (1961)

English: This essay analyzes the August 2026 oil agreement between Donald Trump and Venezuela's acting president Delcy Rodríguez, through which the United States secured control over 65 billion barrels of Venezuelan crude. Drawing on Frantz Fanon's theoretical framework on colonialism and neocolonialism, the essay argues that this agreement constitutes not a diplomatic or economic partnership, but a total act of colonial dispossession. The Venezuelan political and military elite—the Rodríguez brothers and Diosdado Cabello—have abandoned the anti-imperialist legacy of Hugo Chávez to become, as the Communist Party's Tribuna Popular editorial puts it, "watchmen of the White House" operating from Miraflores. The essay examines the class contradictions underlying this betrayal, the passive complicity of the military high command, the geopolitical exclusion of China, Russia, Iran, and North Korea, and the scenarios surrounding Nicolás Maduro's captivity. It concludes that the agreement represents the ultimate triumph of the colonial logic Fanon diagnosed: the colonized elite internalizing the colonizer's values and administering empire from within.

Resumen en español: El presente ensayo analiza el acuerdo petrolero de agosto de 2026 entre Donald Trump y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, mediante el cual Estados Unidos obtuvo el control sobre 65.000 millones de barriles de crudo venezolano. A partir del marco teórico de Frantz Fanon sobre el colonialismo y el neocolonialismo, el ensayo sostiene que este acuerdo no constituye una asociación diplomática o económica, sino un acto total de despojo colonial. La élite política y militar venezolana —los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello— ha abandonado el legado antiimperialista de Hugo Chávez para convertirse, como señala el editorial de Tribuna Popular del Partido Comunista, en "guachimanes de la Casa Blanca" que operan desde Miraflores. El ensayo examina las contradicciones de clase que subyacen a esta traición, la complicidad pasiva del alto mando militar, la exclusión geopolítica de China, Rusia, Irán y Corea del Norte, y los escenarios en torno al cautiverio de Nicolás Maduro. Concluye que el acuerdo representa el triunfo definitivo de la lógica colonial que Fanon diagnosticó: la élite colonizada que internaliza los valores del colonizador y administra el imperio desde el interior.

Introducción: el anuncio y la magnitud de la cesión

El 28 de agosto de 2026, Donald Trump irrumpió en sus redes sociales para proclamar lo que calificó como "el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial". Horas después, Delcy Rodríguez, autoproclamada presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de ese mismo año, confirmaba el pacto y expresaba su "alta gratitud" al mandatario norteamericano. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), fundado por Hugo Chávez, cerró filas con un comunicado que invocaba el "compromiso histórico con la soberanía nacional" para bendecir la operación.

La distancia entre el discurso y la realidad material es, sin embargo, abismal. El acuerdo otorga a Estados Unidos el control mayoritario sobre 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo —más del 20% del total nacional—, repartidos en 17 campos estratégicos, por un plazo de 25 años prorrogables. No se trata de una asociación comercial equitativa, sino de la cesión más gravosa de recursos estratégicos en la historia republicana de Venezuela, una transferencia que, bajo el eufemismo del "renacimiento", consolida el despojo más brutal del siglo XXI.

I. El marco teórico Fanoniano: el Colonialismo como desposesión total

Para comprender la naturaleza de este acuerdo, resulta imprescindible recurrir al pensamiento de Frantz Fanon (1925-1961), el psiquiatra y filósofo Martiniqués, cuya obra constituye el análisis más lúcido del colonialismo como fenómeno total. Fanon concibe el colonialismo no como una mera dominación política o económica, sino como un proceso integral de deshumanización y alienación cultural que somete al colonizado a una violencia estructural permanente.

El Colonialismo, para Fanon, impone una división maniquea del mundo: dos compartimentos estancos —el del colono y el del colonizado— donde el segundo es reducido a una condición animal mediante un "lenguaje zoológico" que lo despoja de su humanidad. Esta retórica colonial no se contenta con dominar el presente y el futuro del país dominado, sino que pretende reescribir toda su historia, borrando su pasado y negando su capacidad de autodeterminación.

Pero Fanon va más allá de la denuncia del colonizador. En Los condenados de la tierra (1961), dirige una crítica feroz a las burguesías nacionales que, una vez alcanzada la independencia formal, traicionan la revolución. Estas élites nativas, seducidas por el deseo de asimilarse al mundo colonial, abandonan a las masas populares, reproducen las estructuras de dominación y perpetúan la opresión bajo nuevas formas. Fanon identifica en el campesinado y en los sectores más pobres —los "condenados de la tierra"— la única fuerza revolucionaria auténtica, libre del mindset colonial y capaz de liderar una liberación genuina.

Este marco teórico ilumina con precisión el caso........

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