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Exhorto al Fiscal General (E), Dr. Larry Devoe

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11.03.2026

​Por medio de la presente, hago uso de este espacio para interponer una denuncia formal y pública en contra del propietario de un establecimiento comercial (abasto), quien el pasado sábado 7 de marzo arremetió de manera violenta y verbal contra mi integridad.

Sin mediar palabras coherentes y movido por una ira desproporcionada, este ciudadano profirió una serie de improperios que estuvieron a punto de trascender a la agresión física.

​El origen de este altercado radica, aparentemente, en la molestia del comerciante tras la publicación de una queja en un portal de noticias regional.

En dicha publicación, vecinos de la zona denunciaron que el ciudadano utiliza un camión de carga abandonado como depósito de desechos sólidos de su negocio.

El propietario, de forma arbitraria y carente de pruebas, me atribuye la autoría de dicha denuncia.

​Lo más alarmante, Dr. Devoe, es que este individuo arremetió sin respeto alguno contra la figura de un adulto mayor. Quizás cegado por la ira, no midió las consecuencias de sus actos; sin embargo, por la salud social de nuestra comunidad y en aras de la sana convivencia, es imperativo sentar un precedente jurídico.

No podemos permitir que estas circunstancias escalen a hechos de violencia física por la incapacidad de un particular para controlar sus impulsos y asumir la responsabilidad de sus faltas.

Es inaceptable que un vehículo sea convertido en un foco infeccioso y criadero de roedores a escasos metros de las viviendas de otros vecinos perjudicando la salud pública con olores fétidos. De igual forma dicho camión se encuentra en una esquina quitando la visibilidad de los conductores lo que podía acarrear un accidente pues los motorizado hacen de las suyas.

​Vivimos tiempos donde, tristemente, la prosperidad económica mal entendida parece otorgar a algunos el derecho de atropellar la humildad y la dignidad de sus vecinos. Basado en conjeturas y rumores, este ciudadano ha vulnerado la honorabilidad de las personas, un valor que debe ser custodiado con más celo que cualquier bien material.

​Apelo a su investidura y al Ministerio Público para que se interesen en este caso. El pueblo, y especialmente nuestros adultos mayores, merecen ser defendidos ante la impunidad. Es fundamental que se establezca una sanción ejemplar: este ciudadano debe comprender que la comunicación y el diálogo son las únicas vías para la resolución de conflictos. No podemos permitir que se sumen más agravios a este urbanismo; la idea es, precisamente, evitar tragedias mayores derivadas de la intolerancia.

Mil gracias Aporrea la voz del Pueblo...


© Aporrea