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No existe "revolución" ni "socialismo" para la juventud trabajadora.

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17.06.2026

Con sonrisa en la cara, excelente atención, desbordada amabilidad, con cumplidora puntualidad, cada día, a pesar del cansancio, usted es excelentemente atendido por una ingente masa de jóvenes que prestan su servicio como trabajadores en el comercio urbano y rural, cuyos propietarios, en su gran mayoría inmigrantes, extranjeros venidos de otros continentes, sin excluir al nuestro y a los comerciantes nacionales, todos en su accionar mercantil hacen letra muerta o inexistente a la Ley Orgánica del Trabajo, a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la protección que brinda el Seguro Social, Inces y en general al ordenamiento jurídico que ampara derechos humanos fundamentales y la aplicación de la recta justicia, letras escritas en resguardo de la masa trabajadora, entre ella, la juventud (adolescentes), hombres y mujeres de muy tierna edad, que para subsistir se incorporan al mercado del trabajo como mano de obra en los distintos establecimientos comerciales a saber: supermercados, bazares, ventas de bisuterías, ferretería, tiendas, fruterías, bodegones, perfumerías y otros de las ciudades y del campo.

Trabajadores de 16 a 22 años y algo más o menos. Es la mejor edad para el aprendizaje, para terminar una sólida formación académica, interrumpida, abandonada por la necesidad de obtener el sustento (comida y ropa) diario, ahí se pierde en ese mundo de la total imposibilidad, de las prohibiciones, de las limitaciones y de la indiferencia de organismos e instituciones oficiales, encargadas de velar por el cumplimiento del orden legal, esto en la cuarta y en la quinta república. La insensibilidad y la indiferencia son voces campantes.

Para esta gran masa de trabajadores no existe organismo que lo proteja, el silencio y la inopia de inspectorías del trabajo, del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, las Alcaldías y Concejos Municipales, es lo diario, el cada día.

¡Claro! que las Alcaldías tienen competencia, así como los Concejos Municipales, mediante decreto y ordenanza, bien puede velar por el cumplimiento del orden constitucional y legal, a lo cual están obligados, así como es vinculante el cobro de impuesto y sus respectivas tasas, pueden vigilar el cumplimiento de la jornada laboral en el municipio, so pena de multas y condicionamiento de patentes o licencias para el ejercicio de la actividad mercantil, pero en el pasado y en el presente "revolucionario y socialista" no ha habido VOLUNTAD POLÍTICA de hacer cumplir las leyes y el respeto al mandato constitucional, de la supremacía de los derechos humanos, de la equidad y de la justicia.

La sociedad entera, todas sus instituciones, Alcaldía, Concejo Municipal, Consejos Comunales, comunas, jueces de paz, todo organismo público tiene potestad para condenar y protagonizar el rechazo y la oposición a que tan inhumana condición laboral continúe ocurriendo, en una sociedad republicana y de ciudadanos, se debe combatir, enfrentar........

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