La noche macabra
Desde aquella madrugada no tengo tranquilidad, todo mi alrededor se convirtió en un enjambre de sospecha; deje de creer en los arribistas que hablan del bien que me rodea.
Desde aquella noche que en mis oídos empezó a retumbar el mal; haciendo creer a la confianza que había obtenido, que los petardos estrenduosos eran por la bienvenida al año nuevo.
Confundí la estridencia que sonaba en la lejanía y después al cabo de fracciones de segundos con la familia aterrorizada por la incertidumbre; me asome a la ventana y pude ver no era el festejo de año nuevo lo que había llegado, eran los morteros de la muerte que trajeron la desconfianza, que hasta hoy no he podido recuperar.
Mariposas, pájaros, zamuros; todo lo que vuela y se mueve a mi alrededor me produce paranoia, alerta y lo confundo con bombas que vienen a secuestrar mi identidad para convertirme en agregado, en colonia, en estado forajido; en incógnita que alertan mi valentía para no flaquear y seguir luchando por la herencia de mis ancestros a la que debo lealtad y sin ninguna duda: la gesta de independencia.
Ya no quiero solo estar atado a reuniones ni diplomacia de Paz; quiero convertirme en trinchera, pasear por calles de mi pueblo, con la bandera en alto y la organización cubriendo los caminos hacia la libertad.
Tratare de borrar esa madrugada; para salir a rescatar a mis hermanos que perdieron la brújula, incluso antes de ésa noche y aún hoy lleno de contradicciones no se han encontrado; para convertirnos en fortaleza y con ellos evitar la desgracia de otro festejo sangriento, como el que nos zumbo el enemigo ese día tan sagrado para los adormecido creyentes, que aún bailaban junto a sus familiares; mientras otros juraban promesas de año nuevo por primera vez después de la rasca.
De hoy en adelante; tendremos que encontrar la confianza para que en próximos fin de año vuelva la tranquilidad y felicidad que merece tal celebración: porque el recuerdo de aquella madrugada, permanecerá el resto de nuestras vidas con ese sonido sangriento que el imperio quiso dejar marcado en nosotros como un tatuaje en la piel, para que nunca olvidemos de que son capaz y el terror que sembraron en muchos de nosotros no se borre en el tiempo y tengamos fuerza para recordar que su intención es la que han tenido siempre, de convertir a los pueblos en sus esclavos; sin entender que aún queda una casta que entiende lo que significa, SIN PATRIA NO QUIERO VIDA.
