La región de Atacama no siempre fue desierto
Notas del Dr. Sergio Contreras
Evento científico, que busca colectar muestras de agua y sedimento marino para indagar la conexión del Océano Pacífico con el desierto más árido del mundo.
La expedición científica SO315 a bordo del buque científico RV Sonne, con la colaboración para el muestreo de material particulado y nutrientes en la columna de agua, fue organizada por la Universidad de Boulder (EEUU), el Instituto Max Planck y la Universidad de Colonia (Alemania),
El proyecto busca comprender cómo fue posible que un desierto tan árido como el de Atacama haya tenido episodios de gran vegetación y probablemente descargas fluviales masivas en el pasado.
"Cuesta imaginar que este desierto pudo haber sido verde o lluvioso, pero la evidencia está ahí.
Hay registros milenarios que muestran bosques y por ende se infieren descargas de ríos importantes en sectores donde hoy no cae casi nada de lluvia", explicó el Dr. Contreras.
La expedición combinó estudios de agua, sedimento y material particulado.
El equipo del académico UCSC se enfocó en este último componente, buscando indicadores de vegetación que permiten estimar aportes de origen terrestre transportados desde el continente por quebradas del desierto hacia el mar.
El trabajo consideró estaciones claves, en sectores donde el desierto y el océano se encuentran, y muestran relictos de vegetación como la Desembocadura del río Loa, Caleta Vítor y Quebrada Camarones. "
Lo más interesante fue llegar muy cerca de la Desembocadura del Loa y a estos oasis costeros.
La gente suele pasar de largo por el desierto, pero en estos lugares hay vegetación, árboles y una riqueza arqueológica y antropológica enorme.
Son verdaderas ventanas al pasado.
Tecnología de punta para estudiar el océano
Durante la campaña, el equipo utilizó equipamiento especializado, cinco bombas de agua in situ, proporcionadas por el Instituto Max Planck, lo que permitió obtener material particulado filtrando miles de litros de agua de forma autónoma, simultánea y a profundidades seleccionadas en la columna de agua.
"Para mí, filtrar solo 360 litros me puede tomar casi 24 horas.
Estas bombas hacen 3.000 litros en cinco o siete horas, de manera autónoma e independiente.
Es tecnología a la que en Chile simplemente no tenemos acceso", enfatizó el académico.
Además de material particulado, se tomaron muestras para análisis genético, metagenómico y de microorganismos marinos, lo que permitirá integrar líneas de investigación oceánicas, terrestres y climáticas.
Proyección académica e impacto futuro
. "Estas muestras permiten ofrecer tesis competitivas y de interés internacional.
Son muestras y datos únicos, obtenidos con la mejor tecnología disponible"
El académico también relevó........
