La desinformación alimenticia que pone en riesgo la salud
Perder peso es uno de los propósitos más recurrentes cada que inicia un año, debido a que suele relacionarse con nuevos comienzos y deseos de corregir conductas que pueden interpretarse como “fallos personales”, asegura la psicóloga Cecilia Silva. “Fijarse metas puede producir una sensación de control frente a la incertidumbre de una nueva etapa”, añade.
De acuerdo con la investigación Cómo entender las búsquedas de “pérdida de peso” con Google Trends, elaborada por la Universidad de Cambridge, existe una tendencia creciente en el volumen de búsquedas relacionadas con perder peso durante los últimos años, y esto coincide con un pico de interés en enero, lo que sugiere una relación con el inicio de un nuevo año.
Entre jugos milagrosos, ayunos prolongados, suplementos adelgazantes y dietas exprés, influencers y marcas difunden mensajes simplificados o falsos que prometen resultados inmediatos, pero que no cuentan con un respaldo científico o médico.
“Los riesgos de estas dietas excesivas son claros. Es mejor mantener una alimentación balanceada; con ella no habrá necesidad de utilizar estos famosos détox que terminan por limitar alimentos y dañar al organismo”, asegura en entrevista con El Sabueso la nutrióloga Mónica Hurtado. “Promovamos una dieta equilibrada, suficiente y balanceada: todos los alimentos caben en una dieta de este tipo”.
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La desinformación alimenticia no solo genera frustración y culpa, también puede provocar problemas de salud física y mental, como trastornos de la conducta alimentaria y deficiencias nutricionales, coinciden los especialistas. En ese contexto, este artículo busca esclarecer la información y contrastar cinco mitos con evidencia científica y médica.
Falso. La dieta correcta para cualquier ser humano es aquella que incluye alimentos de todo tipo: variados, suficientes y equilibrados, afirma la nutrióloga Mónica Hurtado.
“El cuerpo humano está preparado para conservar nutrientes y desechar lo dañino; el hígado, el páncreas y los riñones son una especie de órganos de desintoxicación que están ideados para esta función. Por ejemplo, los riñones se encargan de secretar la orina, la cual está cargada de toxinas o sustancias que no son útiles para el organismo”, añade.
Falso. Un artículo de la Clínica Mayo explica que el ayuno intermitente es un patrón de alimentación basado en límites de tiempo, es decir, durante una cantidad determinada de horas o días se mantiene una dieta normal y al final del tiempo establecido se consumen muy pocas calorías o ninguna.
Pero la nutrióloga señala: “El ayuno intermitente se realiza a nivel hospitalario, lo requerimos para disminuir el peso o reducir los triglicéridos de una persona que va a entrar a una cirugía. Hacerlo de manera autónoma o por consejos vistos en internet atenta contra la salud”.
El ayuno intermitente también puede hacer que las personas se sientan muy cansadas y mareadas. Puede afectar al control de la diabetes, causar dolores de cabeza, cambios en el estado de ánimo, estreñimiento y alteraciones en el ciclo menstrual, se lee en el mismo artículo de la Clínica Mayo.
Falso. Cuando eliminas un alimento específico de tu alimentación privas al cuerpo de toda la energía y protección que este aporta, asegura Mónica Hurtado.
De hecho, los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo humano: ayudan a que los órganos cumplan sus funciones correctamente e incluso mejoran el pensamiento, según un artículo del Centro Médico ABC.
Algunos de sus beneficios funcionales son crear glucosa, optimizar la función cardiaca para reducir el colesterol malo, favorecer la función intestinal, mejorar el rendimiento físico y mantener un buen estado de ánimo.
“Es mejor promover una dieta variada, completa y suficiente que provocar un desbalance en el proceso de alimentación de cada persona”, agrega la nutrióloga.
Falso. Los suplementos alimentarios no son medicamentos. No están pensados para prevenir, tratar ni curar enfermedades, de acuerdo con la Clínica Mayo. En términos generales, existe poca evidencia médica de que algún suplemento alimentario pueda ayudar a bajar de peso de manera saludable y permanente.
“La recomendación es que ningún suplemento, vitamina o té sea consumido de manera autónoma, siempre debe asesorar la administración un profesional de la salud que evalúe el cuerpo de manera interna. Es importante recordar que, en algunos casos, el uso de estos suplementos sin control pueden provocar daños en órganos como los riñones, el hígado, la vesícula y el páncreas”, señala Mónica Hurtado.
Falso. En realidad, el aumento de peso es un proceso multifactorial y no un resultado de pocos días,........
