menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

De la UNELLEZ a la UNALLEZ: utopía tópica

20 0
07.09.2026

Dedico: a Pedro Grima y José Fleitas.

Antes de comenzar es importante aclarar qué significa “utopía tópica”, porque esa aclaración nos permite situar el contexto e intencionalidad de la propuesta que hemos venido haciendo durante mucho tiempo y que pareciera no ser entendida ni valorada “muros adentros y muros afuera” de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, UNELLEZ. La expresión no es una categoría única y completamente estandarizada, por lo que su significado preciso depende del autor o del texto donde aparezca. Sin embargo, suele emplearse para contrastarla con la etimología tradicional de utopía. La palabra “utopía”, procede del juego de palabras griego entre ou-topos (“no lugar”) y, según otra lectura, eu-topos (“buen lugar”); el calificativo de “tópica”, proviene de tópos, que significa “lugar”. Así, mientras la utopía clásica parece ser un no-lugar, una utopía tópica sería una imaginación de sociedad (o hecho institucional) mejor situada en un espacio reconocible, territorial, histórico o culturalmente determinado. Las características de una utopía tópica parte de que no se limita a fantasear con un mundo perfecto e indeterminado, parte de un territorio, una comunidad o una realidad social específica, formula una crítica de los problemas existentes en ese contexto, propone transformaciones posibles o deseables para ese lugar, vincula la esperanza de un futuro distinto con prácticas, instituciones y sujetos reales. Las utopías, aun cuando representen sociedades imaginarias, suelen construirse desde las tensiones de una sociedad concreta y buscan cuestionar o transformar el presente; una sociedad deseable pensada desde un territorio, una comunidad o una circunstancia histórica concreta. Lo contrario a este anhelo sería la “distopía”, la cual es la representación de un lugar o futuro social indeseable.

En este tenor, desde los años de docente activo de la UNELLEZ de quien escribe, hoy docente titular emérito, se ha venido propiciando un debate público entorno a profundizar la misión y visión de la Universidad, en miras a fortalecer sus funciones de docencia. Investigación (Creación Intelectual) y extensión (vinculación socio-comunitaria). Pero hay pesadez para entender el tema; no hay interés y pareciera conformarnos con una situación inicial que se hizo para algo temporal pero que se ha perpetuado en el tiempo como la razón de ser de la UNELLEZ como Universidad rural y agrícola. Nos recuerda cuando llegamos a una casa y montamos espacios temporales, suele ocurrir con la cocina de la casa, en miras a darle la prestancia que merecen esos espacios para cuando tengamos recursos económicos suficientes, y termina por ser un lugar común “eterno” en nuestras casas. Ese descuido le ha pasado a la Universidad, se planteó como proyecto “Experimental” y así se ha mantenido, sin hacerse nada para buscar alternativas de superación de ese estándar temporal que nos permita, como si lo hizo la Universidad Simón Bolívar (que al igual que la UNELLEZ nació el 18 de julio de 1967, mediante el Decreto Presidencial N.° 878, firmado por el entonces presidente de la República, Raúl Leoni, como Universidad Experimental, recibiendo el la autonomía plena el 18 de julio de 1995, mediante el Decreto Presidencial N.° 755 firmado por el presidente Rafael Caldera), renacer del régimen de tutela y control directo del Estado, que orienta la figura Experimental,  para adquirir la plena capacidad de autogobierno en los ámbitos administrativo, organizativo y académico.

Esta realidad es un asunto que ha sido poco abordado por la comunidad unellista con el interés que pareciera le colocamos una serie de docentes que hemos entendido que la “autonomía” que tenemos como Universidad no es suficiente, porque es una autonomía de cartulina, de papel bond firmado, no de hecho y acción, que responda a las necesidades de una comunidad académica que quiere crecer y superarse. Por esta razón escribí un nuevo ensayo reflexivo, a ver si como dicen: “escribe que algo queda”; y en este cincuenta y un Aniversario (Quincuagésimo primer Aniversario) de la UNELLEZ, a celebrarse en el mes de octubre, se logra colocar en el tapete este tema y comenzamos a articularnos al respecto, porque para alcanzar ese régimen de Universidad Nacional Autónoma no es un asunto de autoridades, es un asunto de comunidad académica. Entiéndase que, para lograr un escalafón en una Universidad, cualquiera del mundo moderno, no es suficiente ser Doctor, se necesita demostrar investigación y extensión; se necesita generar nuevo conocimiento y ser competitivos.

Para lograr refundar o convertir la UNELLEZ en una Universidad Nacional en Venezuela, el trámite no depende directamente de la OPSU de forma aislada, sino que se procesa a través del Consejo Nacional de Universidades (CNU) mediante los instructivos técnicos y de planificación de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU). En la legislación venezolana actual, las universidades «autónomas» tradicionales se rigen por la “Ley de Universidades” (1970) histórica y tienen un carácter de autonomía plena consagrado jurídicamente, mientras que las nuevas instituciones nacionales o experimentales se crean por decreto del Ejecutivo con aval del CNU.

Partiendo de este interés, el cual no es una aspiración de hoy sino de hace mucho tiempo atrás, hemos escrito el libro “Muros Adentro, Muros Afuera: la batalla no contada de la Universidad venezolana”, historia, tensiones y desafíos de la autonomía universitaria frente al poder, la crisis y la necesidad de futuro (pueden bajar gratuitamente la obra en la siguiente dirección: https://clubdeescritura.com/obra/14897258/14897258/ ; allí podrán valorar la trayectoria de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ), la cual no enfrenta únicamente una crisis de recursos, de infraestructura o de funcionamiento administrativo, sino una disputa más honda por el sentido de su existencia pública, por la dignidad de quienes la sostienen y por su capacidad de convertirse, con madurez histórica, en una Universidad Nacional Autónoma de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNALLEZ).

A lo largo de estas ideas, se busca hacer más comprensible la Universidad muros adentro, donde sus estructuras de acción no constituyen solamente espacios físicos de aulas, laboratorios, bibliotecas y oficinas, sino territorios donde conviven la vocación académica, el cansancio, la solidaridad y una esperanza que se niega a desaparecer.

Asimismo, en estas ideas se ha reconocido que los muros afuera expresan las presiones económicas, políticas, sociales y culturales que condicionan la vida universitaria venezolana. Por lo tanto, la autonomía no se presenta como un premio simbólico ni como un mero cambio de denominación institucional. Se revela, más bien, como una condición para recuperar el autogobierno, proteger la libertad académica, reconstruir la confianza y devolverle al llano una universidad capaz de pensar desde su propia realidad, sin renunciar a su responsabilidad nacional.

La lectura fenomenológica de “Muros Adentro, Muros Afuera”, muestra que la crisis universitaria posee rostros, cuerpos y afectos que ningún informe presupuestario alcanza a expresar por completo. Ellos perciben........

© Analítica