Hagamos las paces. Que no se apague nuestro cerebro ni el corazón
Ayer tuvimos apagón por cinco horas, anteayer por cuatro, hoy no sabemos si tendremos electricidad todo el día, a veces no se nos va, y ahora nos dicen que tendremos un plan en el país de 45 días de ahorro energético… ¡Dios mío! Estos apagones nos obligan a tener un plan A, un plan B, y a veces un plan S y un plan R, o sea, Sudar y Respirar profundo. Jeje.
Que se nos vaya la electricidad es muy malo: luces apagadas, nada de televisión, ventiladores apagados en medio de mucho calor… pero hay que rezar para que no se nos apague ni el cerebro ni el corazón.
El cerebro debemos tenerlo encendido para que podamos pensar, discernir, saber qué debemos hacer ante las dificultades, saber qué y cómo exigir nuestros derechos, esos que están contemplados en nuestra Constitución, no olvidar ese artículo 91 que reza que todo trabajador debe ganar lo suficiente para cubrir sus necesidades y las de su familia… Tener el cerebro encendido es........
