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250 años de un libro que cambió el pensamiento económico para siempre

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23.03.2026

Ninguna sociedad puede ser feliz y prósperasi la mayor parte de sus ciudadanosson pobres y miserables.Adam Smith

Adam Smith nació en Escocia y fue criado por su madre en Kirkcaldy. Luego, comenzó sus estudios en la Universidad de Glasgow a la edad de 14 años y después ganó una beca para estudiar en la Universidad de Oxford donde pasó seis años hasta 1746.

Quién en el año 1760 hubiese viajado por la vieja Inglaterra habría oído hablar, con toda probabilidad de un incuestionable doctor Smith, de la Universidad de Glasgow. Desde luego, era un hombre tan acreditado, que incluso Voltaire había oído hablar de él, hasta David Hume que fue su amigo íntimo. Su prestigio no se debía exclusivamente a lo excéntrico de su personalidad. Ya en el año 1759 había publicado un libro denominado La teoría de los sentimientos morales cuyo texto expuso el nombre de Adam Smith a la primera fila de los filósofos ingleses. Esta teoría era un estudio concienzudo sobre el origen y la aprobación y la censura moral. Fue profesor en la Universidad de Edimburgo desde 1748 hasta 1751. Desde 1751 hasta 1763 estuvo en Glasgow, primero en una cátedra de Lógica y un año después en la Cátedra de Filosofía Moral que anteriormente la dictaba Hutcheson. Más tarde desde 1764 hasta 1751 recorrió Francia como tutor del Duque de Buccleugh.

Su gran obra en economía se tituló An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (Una investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones) y fue publicada en 1776.

Este trabajo de Adam Smith pronto se convirtió en la piedra fundamental de la escuela clásica de economía, la cual puede ser trazada desde David Ricardo, pasando por Marshall, y llegando a A.C Pigou.

El pensamiento de Smith se concentra esencialmente en los factores que incrementan la riqueza en una comunidad. El rechaza las posturas tanto de la escuela mercantilista, de que solo las exportaciones crean riqueza, como la de la escuela fisiocrática de que solo la agricultura genera prosperidad. El arranca su definición citando un ejemplo de una sociedad primitiva de cazadores, les cuesta cazar un castor el doble de trabajo que cazar un venado, entonces el castor valdrá el doble que un venado. Existen dos medios para incrementar la riqueza: a) la habilidad de los trabajadores y b) la proporción de trabajadores productivos e improductivos (para Smith los servicios son improductivos). La clave del punto a) es la división del trabajo. Para ilustrar este punto, el menciona el ejemplo de la fabricación de alfileres. En efecto, si un hombre hiciera el solo todas las tareas que implica la fabricación de un alfiler: doblando el alambre, quitándole la cabeza, y luego alargándolo y afilándolo1, su producción sería mínima. Pero, sin embargo, si cada operario se especializa en una tarea, la producción de alfileres se centuplica. El tamaño de la producción solamente se ve limitado por el tamaño del mercado. La clave del b) es el punto básico es la acumulación de capital. Los trabajadores deben ser vestidos y alimentados durante el período de producción, adelantándoles el ingreso por su trabajo. Smtih sostiene que el sistema económico marcha solo sin necesidad de interferencia por parte del gobierno.

También, A. Smith trae a colación la existencia de una especie de mano invisible, que en muchas ocasiones ha sido mal interpretada:

Cada individuo por lo tanto intenta emplear en lo que pueda, manteniendo la industria local, dirigida a lo que produzca la industria tenga el más alto valor. Cada cual de por sí viene a trabajar, sin intentarlo directamente para conseguir el máximo de rendimiento anual de la sociedad en común. Generalmente en efecto, no intenta promover el interés público ni tampoco sabe que lo está haciendo. Prefiriendo mantener una industria local en vez de la extranjera, intenta su propia seguridad; y dirigiendo esa industria de modo que lo que produzca tenga el máximo valor, intenta solamente su propio beneficio, y en esto, como en muchos otros casos, dirigido por una mano invisible para promover un fin el cual no entraba en su intención. Tampoco es lo peor para la sociedad que esto no forme parte de su intención. Persiguiendo su propio interés frecuentemente promueve más efectivamente aquel de la sociedad que cuando realmente intenta promoverlo. véase: SMITH, Adam: An Inquiry Into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, Vol.1, p.456, Indiana, edición hecha por el Liberty Fund sobre la edición de la Universidad de Oxford, 1976,)

Adicionalmente, nuestro profesor, distinguía entre precio natural y el precio de mercado, que gira alrededor del natural. El precio natural tiene tres componentes que remuneran a los factores productivos: salarios, rentas, y beneficios, y cuyas participaciones relativas tendrán también su nivel natural, lo que le lleva a analizar la distribución de la riqueza entre las clases.

BANNOCK, Graham et alia: The Penguin Dictionary of Economics, Middlsex,1976

DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE ECONOMÍA PLANETA, Editorial Planeta, Barcelona, 1980.

ESTEVES ARRIA, José Tomás: Diccionario Razonado de Economía, Caracas, Editorial Panapo, 1986.

HEILBRONER, Robert L.: Vida y doctrina de los grandes economistas, Madrid, Aguilar, 1972.

SMITH, Adam: An Inquiry Into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, Vol.1, Indiana, edición hecha por el Liberty Fund sobre la edición de la Universidad de Oxford, 1976,)

1 En los años veinte Henri Ford diseñó y puso en acción la cadena de montaje con lo cual revolucionó el mundo automotriz.


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