Pikachu contra Picasso, la batalla que ocurre en nuestras narices
El año pasado visité el Museo Pablo Gargallo, de Zaragoza, y mientras recorría las salas me crucé con un grupo de escolares de seis o siete años.
El guía decidió ponerles a prueba: ¿Sabéis de quién era muy amigo Pablo Gargallo? de otro artista llamado también Pablo... Pablo Pica... Pica... Y antes de que pudiera terminar la frase, toda la clase respondió al unísono: ¡Pikachu! Confieso que no pude contener la risa.
Me sorprendería que un niño de primaria conozca al genio malagueño, y lo importante es que estuvieran allí, descubriendo que hay vida más allá de las pantallas. Sin embargo, aquella respuesta absurda volvió hace unos días a mi cabeza porque, curiosamente, me recordó los vídeos que el algoritmo insiste en servirme cada día: hay un........
