El jardín de las delicias caribano
El monstruo de los pantanos anaranjados suspiró profundo mientras sabía que el cadáver exquisito de la Maricori, renegada de su Patria por el mismo oro negro que ambiciona y desea el abrasador Superman de los deseos supremacistas blancos sionistas para su posesión del nuevo orden mundial, es el excremento del diablo. Como una paradoja del tríptico del Jardín de las delicias del Bosco, todos nos detenemos al frente de un televisor en esta modernidad de fetiches e imágenes. Intransigentemente iconológica. Casi sagrada. En un lago. Todos se bañan........
