El peso de las bases: soberanía cedida, imanes de guerra
El peso de las bases: soberanía cedida, imanes de guerra
En 2025, Estados Unidos mantiene aproximadamente 800 bases militares en 80 países y territorios de todo el mundo. Esta red de "puntos de apoyo" no es un accidente histórico, sino el resultado de más de un siglo de expansión imperial, que comenzó con la guerra hispano-estadounidense de 1898 y se consolidó tras la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Lo que esta red revela es una verdad incómoda: una vez que una base estadounidense se instala en un territorio, recuperar la soberanía sobre ese espacio se vuelve una empresa casi imposible.
La puerta que no se cierra
La historia ofrece ejemplos dramáticos de esta dificultad. Filipinas, que logró la expulsión formal de las bases estadounidenses en 1992 tras décadas de lucha, hoy tiene nueve instalaciones operando bajo el acuerdo EDCA, demostrando que EE. UU. nunca se va del todo; solo se recoloca. España, que logró reducir la presencia estadounidense a dos bases (Rota y Morón), no ha podido deshacerse de ellas en más de seis décadas, convirtiéndolas en un elemento estructural de su política de defensa.
El caso más reciente es el de Puerto Rico: la base naval de Roosevelt Roads, cerrada en 2004 y prometida como polo turístico, fue reactivada en 2025 para operaciones con cazas F-35, demostrando que la infraestructura y el control estratégico pueden permanecer latentes por décadas.
Estos ejemplos muestran una lección clara: ceder territorio para bases militares extranjeras no es un acto reversible. Es abrir una puerta que el........
