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Juan Pablo PolvorinosLibertad Digital |
Montero ha optado por culpar a quienes no entendieron su prosodia y a quienes, haciéndolo, la malinterpretaron.
Tal vez piense el presidente del Gobierno que, una vez que termine este juicio de las mascarillas, ya escampa. Craso error.
El presidente de la paz se ahoga en sus propias guerras. Y parece imposible que pueda ganar alguna.