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Isabel San SebastiánABC |
Begoña, Zapatero y el hermanísimo, que abusaron del poder cuando se creían impunes, buscan inspirar lástima en la hora de su caída
Si Pedro Sánchez fuera del PP, nadie vería en él a un Maquiavelo contemporáneo, sino simplemente a un fascista, un amoral, un paria
Toda la bancada del PSOE se unió al amo Pedro para reírse a carcajadas de la soberanía nacional
Su defensa de Zapatero solo se explica si parte del botín investigado acabó en las arcas del PSOE
Frente el eufemismo entronizado como burladero moral, León XIV ha llamado a las cosas por su nombre
Feijóo, Abascal, si quieren resultar útiles, olviden la moción de censura e impulsen una reforma de la ley electoral
Todo es sórdido, ruin. El PSOE es un barco fantasma a punto de hundirse en el fango
Convertir a España en el bastión europeo del chavismo y de China es corrupción de lesa patria. Lo demás solo es robar
Primero fue Iglesias, después Alegría y ahora le toca el turno a la que pagó, esquilmándonos, la presidencia de Illa en Cataluña
El entramado de «corrupción orgánica, organizada y continuada», descrito por el fiscal, es imposible de explicar sin la implicación de Sánchez
Se aferra a la poltrona porque no tiene a donde ir, excepto al banquillo, que lo llama a gritos
Sánchez busca polarizar todavía más a la sociedad y dejar a su sucesor un campo sembrado de minas
Puente ladra y Bolaños muerde al descalificar públicamente al juez Peinado y presionar al CGPJ desde su ministerio
El ex ministro representa a la perfección el sistema creado por Pedro Sánchez para convertir España en su cortijo
Jaime Mayor desgrana el rosario de embustes que ha escrito nuestra historia reciente y hoy nos gobierna
Sánchez enarbola su pancarta pacifista mientras ordena liberar prematuramente a los peores asesinos etarras
Núñez Feijóo y Abascal tienen la obligación de entenderse y configurar una alternativa
Nuestras penurias son su oportunidad de comprar votos a base de limosnas públicas
La primera gobernante española murió un 8 de marzo de 1126, mañana hará nueve siglos