menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La monserga de un falsario impenitente

19 0
11.02.2026

El Congreso aterrizó de sus eternas e inexplicables vacaciones de Navidad con una sesión desabrida e irritante. Qué lejanas sonaban las cuitas por el horror de Adamuz. Que hipócritas los lamentos por sus víctimas. Cuanto quejido falso y delirante. PP y Vox reclamaron dosis de banquillo para Sánchez y su Gobierno. Exigieron dimisiones, ceses, explicaciones, autocríticas y, por supuesto, algún toque de sensibilidad hacia los arrasados por la catástrofe. Los socios de Frankenstein se enredaban con Elon Musk y Epstein. El jefe del Gobierno se encelaba con la monserga de la ultraderecha, que ya no le funciona, nadie la teme. Hasta llegó a acusar al PP de 'blanquear' a Abascal. Precisamente él, el compadre y valedor de la banda de Txeroki. Unos minutos tan sólo se acordó de los muertos, de sus familias, del espanto, del drama. "Repugnante. Incalificable", resumió el líder del PP. Una mañana desbordada de indignidad. No parece que la sede a la voluntad nacional sea el reflejo fiel del sentir de los ciudadanos.

Podrido hasta el alma, tan insensible como un saco de ladrillos, tan displicente como un jefe de negociado del Fisco, tan tramposo como en él es norma, Sánchez llegó con un gesto avinagrado, mientras chuperreteaba el caramelito de rigor. Tenía a MJ Montero a su lado, a la que ya ni habla. Sólo al final, cuando le llovían las trompadas de Abascal, se carcajeaban como dos adolescentes para disimular. Se manejó el presidente, pese al asunto a tratar, con su implacable frialdad y su vomitivo cinismo. Exhibió esa mueca de dolor impostado a la que recurre en estas ocasiones, de actorcillo de miniserie B, con un rostro enrabietado y una avanzada estampa de decrepitud.  Desgranó falsedades por arrobas en una intervención tramposa sobre el cataclismo ferroviario que todavía hoy ‘lloramos’. ¿Lágrimas de cocodrilo? ¿Lágrimas ‘fascistas’ como las del botecito de........

© Vozpópuli