Cada día alumbra la dignidad
Contra todos los pronósticos negativos que auguraban el derrumbe inminente de la Revolución tras la Orden Ejecutiva adoptada por el presidente de EE. UU., Donald Trump a finales de enero, que busca bloquear de forma desesperada y cruel la entrada de petróleo al país, Cuba demuestra una vez más su resistencia, capacidad de reinventarse y certeza en la justeza de su causa y victoria moral.
Lejos de claudicar, la nación se fortalece en la adversidad.
Con apagones, colas, escasez y preocupaciones prosigue la lucha y la vida en nuestras calles, escuelas, casas y campos.
Ni el pueblo ni sus instituciones y organizaciones quiebran por más que apriete un dictador que en su sueño de desencadenar protestas contra el gobierno revolucionario, acelera el ocaso del imperio.
No es nada nuevo, pues entre las más de 100 medidas coercitivas aplicadas por ese mal vecino, el presidente D. Eisenhower intentó en 1960 hacer algo semejante contra Cuba, al coordinar con las empresas petroleras yanquis en este país el corte de los envíos de petróleo y prohibir al de otros países su procesamiento en refinerías cubanas, pero la respuesta no se hizo esperar y fueron nacionalizadas........
