Banco de alimentos… y de dignidad
Esta semana visité el Banco de Alimentos de Bucaramanga. Salí conmovido. No solo por las cifras —que ya de por sí son contundentes— sino por el espíritu que se respira en cada rincón: organización, disciplina, entrega y una convicción profunda de que rescatar comida es, en realidad, rescatar vidas.
En el mundo, los Bancos de Alimentos se han convertido en un eslabón esencial para enfrentar uno de los mayores contrasentidos de nuestra época: mientras millones padecen hambre, toneladas de comida terminan en la basura. En Colombia, 9,7 millones de toneladas de alimentos son arrojadas cada año. Es un dato que debería escandalizarnos. Más aún cuando en Santander el 31% de la población —unas 650.000 personas— presenta consumo........
