¿Más candidatos, más región?
Barrancabermeja vive un momento político inusual: tiene más de ocho candidatos al Congreso de la República con raíces en nuestra ciudad. En principio, la noticia entusiasma. Pensar que varios pueden llegar al Capitolio es motivo de optimismo. Tener voz propia en el escenario nacional siempre será mejor que depender de la agenda ajena.
Pero la pregunta de fondo no es cuántos candidatos tenemos. La pregunta es: ¿para qué queremos congresistas de la región?
Durante años hemos repetido que necesitamos representación propia, que las decisiones que afectan a territorios como el nuestro se toman a cientos de kilómetros de distancia, en escritorios donde pocas veces se entiende nuestra realidad productiva, social y económica. Hoy que tenemos una oferta amplia de aspirantes, lo importante no es celebrar la cantidad, sino examinar la intención.
¿Cuántos de esos candidatos están pensando en el Congreso como una plataforma real para impulsar a Barrancabermeja y al departamento de Santander? ¿Cuántos tienen propuestas concretas y viables para fortalecer la competitividad regional, atraer inversión, promover la diversificación económica más allá del sector minero-energético o mejorar nuestra infraestructura logística? ¿Cuántos han estudiado a profundidad los cuellos de botella que frenan al Magdalena Medio?
No se trata de desconocer que un congresista legisla para todo el país. Pero Colombia se construye desde sus regiones. Y legislar para el país también implica comprender que el desarrollo nacional es, en realidad, la suma del desarrollo regional.
Si Barrancabermeja tiene varios nombres en el tarjetón, tiene que aspirar a elevar el nivel de la conversación pública. Más que discursos generales, necesitamos escuchar compromisos claros: ¿qué iniciativas impulsarán para mejorar la conectividad del Magdalena Medio? ¿Qué postura tienen frente a la transición energética y el futuro de nuestra economía? ¿Cómo piensan fortalecer el tejido empresarial local? ¿Qué harán para que los proyectos estratégicos no se queden en anuncios?
No se trata de exigir que un congresista “traiga recursos”, como si el desarrollo dependiera únicamente de la gestión presupuestal. Se trata de liderazgo, de incidencia técnica, de articulación con el sector privado, con la academia y con los gobiernos locales. Se trata de visión.
El valor de tener congresistas de Barrancabermeja no está en la foto, ni en el orgullo localista, ni en la estadística. Está en su capacidad de entender que representar una región implica defender sus intereses con argumentos, conocimiento y coherencia, sin perder de vista el proyecto de país.
Ojalá esta conversación no se quede en cuántos lleguen, sino en qué van a hacer cuando lleguen. Porque más candidatos no necesariamente significan más región. Eso dependerá, en última instancia, de la claridad de sus intenciones… y de la exigencia de nosotros como ciudadanos.
