La prestidigitación digital de las fotomultas
Las cámaras de fotodetección se han convertido en voraces cajas registradoras donde la presunción de inocencia y el debido proceso son simples estorbos administrativos. Lo ocurrido a una ciudadana en Barrancabermeja con un comparendo por un supuesto semáforo en rojo no es una anomalía aislada: es el retrato muy fiel de un sistema diseñado para cobrar primero, manipular después y verificar nunca.
Cuando la afectada consultó la plataforma oficial del SIMIT, el reporte indicaba explícitamente que la notificación estaba «en proceso» y señalaba como agente actuante a un funcionario específico. Sin embargo, tras radicar su oposición formal negando haber conducido el vehículo y exigiendo las pruebas que la jurisprudencia........
