Educando para un mundo que ya no existe
Hablar de educación en Colombia suele llevarnos, de manera casi automática, al debate sobre los presupuestos, las deficiencias de infraestructura o las coberturas. Son discusiones indispensables; sin embargo, existe un desafío más profundo y silencioso que apenas empezamos a nombrar: estamos educando a nuestros jóvenes para un mundo que ya dejó de existir.
Las cifras de las pruebas PISA nos obligan a mirar de frente esta realidad. El 71 % de los estudiantes colombianos de 15 años no alcanza las competencias básicas en matemáticas y cerca del 51 % tampoco logra el nivel mínimo en lectura. Esos mismos jóvenes saldrán muy pronto a competir en un mercado laboral transformado por la inteligencia artificial. Frente a este panorama, la pregunta urgente no es solo cuánto invertimos, sino ¿cómo transformamos la arquitectura pedagógica del país antes de que la brecha sea irreparable?
Para empezar, es necesario volver a lo fundamental. Leer libros completos, escribir a mano, desarrollar el cálculo mental, ejercitar la argumentación oral y preservar aulas libres de celulares no son posturas........
