El costo de ignorar al perito en un proceso judicial
La prueba pericial aparece cuando el derecho reconoce su propia limitación: hay asuntos que simplemente no pueden resolverse sin acudir al conocimiento especializado. El derecho no sabe de balística, ni de genética, ni de psicometría, ni de salud. Y cuando pretende saberlo sin peritos, se equivoca.
La lógica es clara: el proceso judicial es un escenario de verificación. Y esa verificación, en muchos casos, debe pasar inevitablemente por el filtro técnico experto.
Pero aquí viene el problema —y es más frecuente de lo que se admite—: se subestima al perito. Se le trata como un complemento, cuando en realidad es un eje probatorio.
Las propias leyes lo........
