Tenemos que hablar
Cuando las personas dialogan y, por algún motivo, el tema que los integra da giros inesperados, haciendo que la conversación cambie de tono, se enturbien los ánimos y desaparezca la cordialidad, una de las discrepancias de base entre los participantes (ahora enojados) es no saber si lo que acabaron de presenciar se llama “discutir”, “pelear”, “opinar”, “hablar”, “irrespetar” o cualquier otro verbo que utilicen en razón de su defensa…
Sería una gran mentira negar que a las personas nos gusta tener la razón; pero sería una mentira mayor insistir en ello. Porque todos los seres humanos —dentro de condiciones “normales”— somos racionales. La diferencia está en la manera........
