‘Ese señor que era mi papá’
Este Búho recordaba el último jueves en esta columna el décimo aniversario del día en que la Academia Sueca anunció a Mario Vargas Llosa como ganador del Premio Nobel de Literatura. ¿Pensó en ese momento en su madre Dora Llosa Ureta o en su padre Ernesto Vargas? Porque ellos, cuando Mario tenía diez años, según confesó en su libro de memorias ‘El pez en el agua’, truncaron su hasta ese momento feliz existencia.
A partir de ahí, hasta su adolescencia, sufriría, según relató, ‘una dictadura familiar’ brutal, psicológica y física de parte de un padre desalmado y resentido con la acomodada familia Llosa. Cobardemente aplicaba su insania revanchista con su esposa, pero sobre todo con Mario, porque escribía poemas, leía libros y era apegado a sus abuelos.
Hizo hasta lo imposible para destruir esa incipiente vocación de escritor. ‘He pensado que si mi padre no hubiera tenido tanto disgusto ante la idea de que yo me dedicara a escribir, yo no hubiera tenido el carácter para perseverar en esa vocación. Vivir de ser escritor era inconcebible en el Perú de los años cincuenta. Por eso........© Trome
