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Estrategia iraní: contexto y componentes

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15.03.2026

El denominado “Medio Oriente” implica un territorio[1] con miles de años de historia y una multiplicidad de factores que han convertido a la región en una zona de disputas que se sobreponen.

En principio, se trata de un área de las civilizaciones más antiguas de la humanidad[2], herencia  que aún determina tanto su geografía como las diferencias culturales, lingüísticas y políticas. Allí se desarrollaron tres de las religiones monoteístas —judaísmo, cristianismo e islam— desde las cuales se erigen posturas y disputas fundamentalistas que generan radicales divisiones. Además, su geografía es un puente con “Oriente”, caracterizado en la actualidad por el papel que cumple el estrecho de Ormuz en el comercio marítimo global.

Hay que agregar la invasión colonial de las potencias europeas desde fines del XIX, ante la decadencia del Imperio otomano, y los posteriores repartos y acomodamientos artificiosos (1916), que complican las contradicciones étnicas, culturales y geográficas. La herencia del colonialismo se remite a la explotación económica y el establecimiento de un capitalismo dependiente con administraciones burocráticas asociadas a las brutales monarquías (Arabia Saudita, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin, Omán y Marruecos). Formas políticas que sobrevivieron a los procesos de descolonización y que se benefician de la explotación de recursos naturales como el petróleo y gas desde 1930, mercado que constituye el vínculo real de sumisión al imperialismo norteamericano que convirtió la región en uno de sus principales centros de acción militar, en especial tras la crisis petrolera de 1974.

En particular, hay que tener presente el proyecto del sionismo israelí, orientado a crear un área desde la cual expandir el poder de la burguesía con ascendencia judía. Ese proyecto fue perfilado por Teodoro Herzl en su escrito El estado judío (1886), tras lo cual se desarrolló la Organización Sionista Mundial (1897), pivote desde la que se ha promovido la ocupación del territorio palestino. Ese expansionismo fue facilitado por los vínculos entre capitalistas judíos y el Reino Unido hasta cobrar forma en la incrustación del Estado de Israel en 1948, punto desde el cual los EE.UU. lo asumieron como pivote y socio en su objetivo de dominio sobre toda la región, acompañando su expansión violenta, tal como sucede ahora sobre los territorios de Yemen, Siria, Palestina y Líbano.

También es importante tener en cuenta que la industria petrolera iraní fue explotada por la Anglo-Iranian Oil Company británica bajo condiciones injustas que otorgaban solo el 16% de beneficios a Irán. Así que en el contexto de descolonización creció el nacionalismo liderado por Mohammad Mosaddegh y el Frente Nacional, impulsado por el apoyo de líderes religiosos como el Ayatolá Kashani. El asesinato del primer Ministro opositor Haj Ali Razmara en 1951 aceleró el proceso, y en marzo de ese año el parlamento aprobó la nacionalización del petróleo. Mosaddegh fue nombrado Primer Ministro en abril y creó la National Iranian Oil Company (NIOC), poniendo en vigor la ley de inmediato.

El Reino Unido respondió con una estrategia de desestabilización que incluyó bloqueo económico, sanciones, intimidación naval en el Golfo Pérsico y manipulación jurídica para hacer colapsar la producción petrolera iraní. Finalmente, el MI6 y la CIA ejecutaron la Operación Ajax, un golpe de Estado que derrocó a Mosaddegh en 1953. Mohammad Reza Pahlavi regresó del exilio para instaurar una dictadura de 26 años, y en 1954 se negoció un nuevo consorcio petrolero que, aunque mantenía la propiedad nominal de la NIOC, entregó el control efectivo a compañías occidentales, anulando así el principal logro del movimiento nacionalista.

En forma posterior, una coalición de fuerzas nacionalistas, entre ellas la del ayatolá, adelanta la revolución iraní de 1979, derrocando al régimen del Shah, aliado de los EEUU. La ruptura permitió que la fracción islamista Chií lograse un área de poder desde la cual apalancar su particular visión religiosa, que permanecía en minoría desde el siglo VIII[3], frente a la corriente Suní, tras las........

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