Mirar a los ojos
Una amiga suele quejarse de que las personas cada vez miran menos a los ojos. ¡Los ojos, espejos del alma!, como siempre se ha dicho. Cada vez más personas fijan su atención en las pantallas de teléfonos y computadoras, y relegan la mirada directa a un segundo plano.
“Les das los buenos días y no te escuchan; algunos apenas murmuran unas palabras”, comenta ella. Le respondo que lo más inquietante es que los jóvenes, e incluso los niños, están tan inmersos en ese mundo digital que les cuesta pronunciar palabra. Los saludos se vuelven susurros, las expresiones se reducen a fragmentos y los niños aprenden a deslizar un dedo antes que decir una frase.
Ciertamente, mirar a alguien a los ojos es........
