El papel oculto de la insulina en el riesgo de cáncer
Durante décadas, la obesidad se ha explicado como una diferencia entre las calorías que ingeríamos y las que gastábamos, pero no es tan sencillo. Cada vez hay más pruebas de que el metabolismo es mucho más complejo y que las hormonas desempeñan un papel fundamental.
Y una hormona clave en el metabolismo energético es la insulina, que se encarga de regular los niveles de azúcar. Cuando no funciona de forma “correcta”, aparecen enfermedades como la diabetes o el cáncer.
Pero además de regular el metabolismo de la glucosa, también participa en el metabolismo lipídico, Es decir, promueve el almacenamiento de grasa y reduce la utilización de esta como fuente de energía. En consecuencia, niveles elevados de insulina favorecen la acumulación de grasa corporal y el aumento de peso.
El tejido adiposo se descontrola
Cuando la insulina permanece elevada de forma sostenida en el tiempo hablamos de hiperinsulinemia. Esta situación resulta peligrosa para el organismo, ya que contribuye al aumento del tejido adiposo y al aumento excesivo del tamaño de las células que lo forman: los adipocitos.
Los adipocitos hipertrofiados no solo almacenan más grasa, sino que también cambian su comportamiento. Como resultado, el tejido adiposo sufre alteraciones metabólicas e inmunológicas que favorecen un estado de inflamación crónica. Este fenómeno ha dado lugar a un importante debate entre los cientificos: ¿es la hiperinsulinemia una consecuencia de la obesidad o podría considerarse uno de sus desencadenantes?
Algunos estudios recientes sugieren que puede aparecer antes del aumento de peso. Por ejemplo, se ha observado que niños con niveles más altos de insulina presentan una mayor predisposición a desarrollar obesidad en el futuro. Es probable que ambos procesos se refuercen mutuamente, dando lugar a un círculo difícil de romper en esas personas.
Estado de inflamación crónica
Durante mucho tiempo, el tejido graso se consideró simplemente un depósito de energía. Hoy sabemos que es un órgano metabólicamente activo que también participa en la regulación del sistema inmunitario.
En condiciones de hiperinsulinemia, los adipocitos hipertrofiados liberan señales que atraen macrófagos y otras células inmunes hacia ese tejido adiposo. La acumulación de dichas células inmunitarias........
