El derecho a la salud existe, pero lo ejercemos poco
Solemos darnos cuenta de la importancia de la salud cuando nos falla. Lo mismo nos pasa con los derechos fundamentales: solo se echan de menos cuando no está garantizado su acceso, y el derecho a la salud es uno de ellos.
¿Qué pasaría si la ciudadanía fuera consciente de (y ejerciera) su derecho al bienestar físico, mental y social de las personas? Desde nuestro punto de vista reduciría, a largo plazo, los costes derivados de un uso inadecuado de la sanidad.
Derecho a participar en las decisiones que afectan a la propia vida
El derecho a la salud no se reduce a la atención médico-sanitaria. La Organización Mundial de la Salud plantea libertades relacionadas con la autodeterminación de las personas sobre su salud y su cuerpo, y dimensiones esenciales del derecho a la salud como el derecho a una alimentación adecuada o el derecho a participar en las decisiones que afectan a la propia vida.
Las desigualdades económicas, territoriales o administrativas que dificultan el acceso a una alimentación suficiente, segura, culturalmente adecuada y sostenible, generan brechas de salud evitables. Reconocerlo implica........
