La ruta del Pollo Frito: diez lugares para disfrutarlo a la coreana, a la japonesa y en sandwich o hamburguesa
A estas alturas es bien conocida la historia de este pequeño restaurant de comida coreana que está a cargo del joven cocinero Woosuk Han, quien tiene el aval de haber sido antes el cocinero de la embajada coreana en Santiago. Además, Guksi fue uno de los primeros expendios de comida oriental que llegó al sector de Nueva Los Leones y Budapest, conocido por muchos como el distrito asiático de Providencia. Y claro, en Guksi tienen muy buen pollo frito en varios formatos. ¿Uno a recomendar? El Pollo Frito Bibimbap ($10.000), que consiste en esta típica mezlca de arroz con vegetales y salsas, más una generosa porción de pollo frito agridulce. En resumen, un montón de sabores y texturas en un solo plato.
Nueva Los Leones 140, Providencia.
En este lugar son especialistas en pollo. Sobre todo en pollo asado, pero lo cierto es que también tienen lo suyo a la hora de hablar de pollo frito con una preparación estrella: las calugas de pollo. Estas consisten en pequeños trozos de carne de pollo pasadas por un batido grueso y luego obviamente fritos, lo que los deja bien crujientes por fuera pero aún húmedos y suaves en su interior. Vienen en diversos formatos, algunos picantes y otros agridulces, todos muy buenas y por $11.990. En realidad, son un vicio.
Cerro El Plomo 5931, Las Condes.
La verdad es que hablar de esta cadena es sinónimo de hablar de pollo frito, porque la especialidad de estos locales es justamente esta preparación y más encima en diversos formatos. Sin embargo, lo que más destaca es su línea de sandwichs de pollo frito, con más de una decena de opciones. ¿Tengo que elegir un solo sandwich? Entonces, por lejos, me quedo con uno que se llama Qué fue segundo ($8.900), que además del pollo frito -sin hueso- tiene coleslaw, pepinillos y la salsa tradicional de la casa. La gracia es que la humedad del sandwich moja bien el pollo crocante y combina perfecto con el resto de los ingredientes. Es cierto, es raro el nombre, pero qué le vamos a hacer.
Este lugar se hizo un nombre en la escena santiaguina a punta de desayunos y sandwichs. Y claro, también le hacen al pollo frito, sobre todo a la hora de hablar de sandwichs. Porque aunque tienen una ensalada medio thai con unos bombones de pollo frito, maní y otras cosas; sus sandwichs que incluyen esta preparación son simplemente superiores. Y si me veo obligado a recomendar sólo uno me quedo con el Chispollo ($9.700), en pan brioche con filetes de pollo frito, salsa BBQ, pepinos encurtidos, mucho queso cheddar y un toque de la mayonesa del local. Una verdadera bomba, pero muy rica.
Nicolás Gogol 1656, teléfono 957070558, Vitacura.
Y seguimos con los coreanos, probablemente los grandes responsables de que actualmente podamos encontrar tanto y tan buen pollo frito en Santiago. En el caso de Oiso, uno de los buenos coreanos de la ciudad, lo cierto es que sus alitas fritas ($9.00), agridulces pero bien picantes, son sencillamente imperdibles. Por lo mismo, más que recomendadas.
Eusebio Lillo 311, teléfono 978083301, Recoleta.
Hace años que este restaurante propiedad del chef Benjamín Nast, definidio como un Fake Asian, funciona en Plaza Egaña y ahora -desde hace sólo semanas- también en el sector de Pedro de Valdivia con Providencia. ¿A qué viene todo esto? A que en esta cocina también hay espacio para el polllo frito y probablemente su mejor exponente es el Korean Fried Chicken ($8.000), una porción generosa de pechuga apanada y frita que se sirve con una salsa picante (ni tan picante pero bien sabrosa) más algo de mayonesa japonesa. ¡Una cochinada exquisita!
Aquí un caso especial. Momotaro es un restaurante de comida japonesa que se ha hecho de una merecida fama por su comida bien tradicional y sus precios más que accesibles. Tienen ramen, rolls, edamame, chashu don y varias cosas más. Y entre esas, destaca su exqusito Karaage ($5.800 la porción), que no es otra cosa que pollo frito al estilo japonés. Es decir, pollo marinado en soya, jengibre y otros ingredientes; luego rebosado en algún tipo de harina y finalmente frito. Una delicia que vale la pena probar.
San Pio X 2393, Providencia.
Esta cadena de hamburgueserías también tiene algo que decir en lo que a pollo frito respecta. Sí, porque además de tener algunas opciones dede esta preparación en formato deshuesado que no están mal, tienen cerca de una decena de opciones de hamburguesas de pollo frito. Y es menester decir que la Jalapeño Ranch Chicken ($8.500) saca la pelota fuera de la cancha. Es que su mezcla de pollo frito con tocino, jalapeños, cebolla crujiente, cebolla, queso, mayonesa y salsa ranch la hace única e imprescindible. No quedarán indiferentes si la prueban.
Esta cadena de comida coreana de estilo callejero suma y suma locales por diversos malls de Santiago y también con algunas sucursales a pie de calle. Es que mal no les ha ido y se entiende, porque su comida no sólo es rica y variada, si no que además se manejan con muy buenos precios. En el caso del pollo frito tienen varias opciones en carta: deshuesado o en alitas, con opciones de salsa agridulce, BBQ, soya y miel, ajo y jengibre y varias cosas más. Sin embargo, el que más me gusta y por lo mismo recomiendo son las alitas con polvo picante ($9.990), marinadas en ají, rebosadas y luego fritas; servidas con polvo de ají por encima y con una mayonesa con wasabi para untar. Sólo para vaientes.
No es la especialidad de la cadena, pero si hablamos de pollo frito es prácticamente obligatorio mencionar al menos una de las hamburguesas de Streat que tienen como base a esta preparación. Me refiero a la K-CHKN ($11.390), una hamburguesa que viene en un exquisito pan de papa con abundante pollo frito bien crujiente más coleslaw, cebollín, sésamo, salsa agridulce y una mayonesa con kimchi que la deja a otro nivel. Realmente buena.
Y un extra: Los clásicos
No crean que el pollo frito llegó a Chile de la mano de la irrupción de los restaurantes coreanos. Para nada. De hecho, durante muchos años el centro de Santiago fue sinónimo de esta preparación gracias a la existencia de la cadena Los Pollitos Dicen, que hasta bien entrados los noventa fue más que exitosa.
Siguen resistiendo en esa zona veteranos como Tuto Pollo (Merced 802, Santiago) y Tarragona, que ahora es una cadena con presencia en todo Chile. Pero claro, no tienen el impacto de antes. Todo lo contrario ha pasado con la cadena KFC, especializados en pollo frito, que llegó en los noventa al país pero nunca tuvo el mismo peso que otras cadenas estadounidenses. Sin embargo, junto al boom actual del pollo frito viven un muy buen momento.
Además, hay que reconocer que sus “buckets” llenos de esta preparación son todo un hit.
