Perdón Venezuela
n 2015 tuvimos la oportunidad de visitar en varias ocasiones a presos políticos de un caso emblemático en América Latina. No hablamos de dizque políticos presos vinculados a la burguesía venezolana, sino de presos campesinos por luchar por la tierra. Tampoco hablamos de Venezuela, sino del Paraguay, país olvidado que salió a la palestra mediática en 2012 por la conocida como masacre de Curuguaty, montaje político que dejó un saldo de 11 campesinos muertos, 6 policías y numerosos detenidos y sirvió como excusa para dar el golpe de estado parlamentario al presidente progresista Fernando Lugo.
Durante los más de dos meses que trabajamos en Paraguay, visitamos la tenebrosa cárcel de Tacumbú alrededor de una decena de veces. Nunca olvidaremos el último día, cuando nos despedimos en su celda del preso político Rubén Villalba, afortunadamente en libertad desde 2018, absuelto junto a sus compañeros del caso. Rubén, con lágrimas en los ojos, nos pedía perdón en esa última visita. No entendíamos nada. ¿Perdón por qué?, le preguntamos sorprendidos. “Perdón por no haberles podido mostrar un país diferente”, contestó emocionado. Bajo el calor tórrido de la tierra del tereré, nos quedamos helados. Ese día, Rubén Villalba nos dio una lección de responsabilidad, conciencia y ética política.
Es por eso que, ante el espectáculo en la Puerta del Sol de Madrid del pasado sábado 18 de abril de 2026, no he podido dejar de recordar aquellas palabras de Rubén. Y por tanto de sentir vergüenza de mi propia tierra y de mí mismo. Vergüenza traducida en un dolor profundo por no haber tenido la capacidad de hacer de estas tierras un lugar mejor. Por no haber logrado alcanzar la rosa blanca que cultivaba Martí.
Queriendo como queremos a la República bolivariana de Venezuela, que tanto ha aportado y -pese a quien le pese- va a seguir aportando a la lucha de los y las oprimidas de la tierra, el dolor, parafraseando a Vallejo, duele doblemente.
¿Cómo calificar lo sucedido en el epicentro del Reino de España durante la concentración de apoyo a María Corina Machado? La imagen del mercenario de la música Carlos Baute alentando a corear “fuera la mona”, refiriéndose a la Presidenta encargada de Venezuela Delcy Rodríguez, y los manifestantes siguiendo el coro sin rubor solo devela el carácter de la corriente que representan. Racistas, supremacistas, clasistas o misóginos, calificativos merecidos pero que no terminan de caracterizar al conglomerado para el cual trabajan. Imperialismo, colonialismo, capitalismo o patriarcado son categorías más certeras.
La originalidad........
