El cuarto de los santos, por Marcial Fonseca
El cuarto de los santos, por Marcial Fonseca
La verdad es que estaba muy preocupada por la situación; ella no sabÃa qué hacer; y las causas eran sencillas y venÃan en par. La primera, tenÃa miedo de la reacción del hombre; y la segunda, a la de su marido. Este era un hacendado cafetalero que nunca, hasta donde sabÃa su mujer, nunca en su vida habÃa tenido una pelea, ni siquiera una desavenencia con alguien; y de paso, en la cama, siempre estaba bastante dormido cuando el intruso se introducÃa a la casa; que ya lo habÃa hecho varias veces.
La señora sabÃa que entraba fácilmente por la puerta de campo, pasaba por el corredor y llegaba hasta el cuarto principal, el único habitado, ya que vivÃan ellos dos nada más en la vivienda.
Una........
