Contra los usurpadores: sean dictadores o imperialistas, por Enrique Gomáriz Moraga
Dados los últimos acontecimientos en Venezuela, ha surgido una disyuntiva falsa: parece que los demócratas tuviéramos que elegir entre la dictadura chavista o el imperialismo de Washington.
Desde luego, no se trata de escoger, puede condenarse —y condenamos— a ambos tipos de usurpadores de la voluntad democrática, legítima y soberana.
Maduro ha sido la encarnación de un régimen que practicó un fraude descarado en las últimas elecciones en Venezuela, usurpando el poder político que le correspondía al ganador de los comicios, Edmundo González. Se transformó así en un gobierno ilegítimo, no reconocido por la mayoría de las democracias del planeta.
Al convertirse en un gobierno ilegítimo queda abierta la posibilidad del empleo de la fuerza para sustituirlo. Con el desarrollo del derecho humanitario, ha cobrado fuerza la aplicación del derecho a proteger que asiste a las poblaciones sometidas por la fuerza a un régimen de dictadura.
Tanto a nivel global como hemisférico, resulta lícito intervenir en un país cuya población sufre la represión ilegal. Pero esa intervención requiere requisitos estrictos. Por un lado, debe quedar demostrado la gravedad de la situación, y por otro esa intervención no puede hacerse de forma unilateral por parte de otro país.
Tanto en términos de diagnóstico como de operación, son los organismos internacionales aceptados por la comunidad internacional quienes tienen la competencia para hacerlo.........© Tal Cual
