Más difÃcil que el remate, por Luis Ernesto Aparicio M.
Más difÃcil que el remate, por Luis Ernesto Aparicio M.
Después de 27 años del arribo al poder del chavismo —pasando por el madurismo, si es que acaso puede distinguirse como etapa propia, y ahora por una especie de hermandad que pareciera apuntar hacia una fase transitoria tutelada— cabrÃa esperar que la sociedad venezolana hubiese asimilado una lección fundamental: no dejarse arrastrar por la simpleza discursiva ni por las soluciones fáciles frente a problemas profundamente estructurales.
La devastación del paÃs no ha sido solo material. También ha sido moral, institucional y polÃtica. Y frente a esa complejidad, lo mÃnimo que deberÃa exigirse es una respuesta igualmente compleja, no una narrativa simplificada que promete llegar a un final o «remates» polÃticos.
Porque el lenguaje no es inocente. En polÃtica, hablar de «rematar» al adversario no es una metáfora menor. Es la expresión de una cultura polÃtica que sigue entendiendo el conflicto como eliminación, no como transformación. Y es allà donde vale la pena recordar una idea clásica del pensamiento........
