El inesperado antagonista, por Luis Ernesto Aparicio M.
El inesperado antagonista, por Luis Ernesto Aparicio M.
Si hay una institución que ha aprendido a adaptarse al paso de los siglos, es la Iglesia católica.
A lo largo de su historia ha enfrentado cismas, reformas, guerras, revoluciones y profundos cambios culturales que en más de una ocasión parecieron anunciar su declive definitivo. Sin embargo, una y otra vez ha encontrado la forma de reinventarse sin renunciar a aquello que considera esencial: la defensa y expansión de la fe.
Por eso resulta tan llamativo lo que está ocurriendo con el actual pontÃfice. Hasta hace poco, Robert Prevost era una figura prácticamente desconocida para buena parte de la opinión pública internacional.
Su perfil discreto y prudente contrastaba con el protagonismo que suele acompañar a los lÃderes de nuestro tiempo. Sin embargo, en apenas unos meses ha comenzado a convertirse en una de las voces más observadas del escenario global.
Confieso que escribo estas lÃneas desde la perspectiva de alguien que no comparte la fe religiosa.
Sin embargo, precisamente por ello me resulta llamativo observar cómo algunas de las intervenciones de León XIV han comenzado a ocupar un espacio que pocos parecÃan dispuestos a ocupar: el de recordar que la dignidad humana, la compasión y la responsabilidad moral no deberÃan quedar subordinadas a las conveniencias de la polÃtica.
Lo interesante no es únicamente su figura, sino el papel que parece estar asumiendo en medio de un contexto marcado por el avance de movimientos nacionalistas,........
