A MarÃa Corina no la invitaron, por Fernando RodrÃguez
A MarÃa Corina no la invitaron, por Fernando RodrÃguez
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Yo no olvido el «discurso» de Trump cuando muchos ingenuos creÃamos que después de la captura de Maduro y señora todo andarÃa en lÃnea recta, solo variarÃa y no tanto, la velocidad de los acontecimientos. Al final de los cuales estarÃa, sin lugar a dudas, nuestra dama de hierro, nuestra Nobel de la paz, nuestra heroÃna electoral… MarÃa Corina.
Lo que no olvido del drama es una corta frase en que el torpe orador dijo algo como que MCM no servÃa para conducir porque el paÃs no la aceptaba y, me sonó, sobre todo, no la respetaba, sÃ, respetaba. Le pregunté a mi compañera televidente si yo habÃa oÃdo bien y me dijo que sÃ, también estaba meditando en lo que escuchó.
Allà comienzan sus desgracias. Y no pasó mucho tiempo para que empezáramos a oÃr piropos para la presidente designa por parte del viejo irresponsable, que la hacÃan una «fantástica» y «formidable» compañera de gesta histórica y la Venezuela, que hasta ese momento aparecÃa como el infernal imperio de la droga, el Cartel de los Soles, además de fuente inagotable de delincuentes migrantes que asaltaban la sagrada Norteamérica, a la cabeza el indomable Tren de Aragua, se convertÃa en un apacible socio petrolero; que era según muchos el único motivo de todo ese asedio monumental.
El último desplante es la invitación a Enrique Márquez a su discurso ante el Congreso de Trump por su primer año de gobierno. Márquez debe ser un buen tipo, que lo metieran preso lo demuestra. Fue candidato a la última contienda electoral y sacó algo asà como un 0,25% de los votos (el mariacorinismo superó el 60%). No se sabe cómo funcionó ese protocolo, pero sà quién fue olvidada.
Pero lo realmente importante e inaceptable es que MCM y sus más allegados no pueden entrar libremente al paÃs, a lo cual deberÃa tener derecho todo venezolano. Eso lo han dicho la presidente y su hermanito con todas sus letras, además la ley de amnistÃa tiene un capÃtulo con nombre y apellido, para los que supuestamente pidieron, añoraron, propiciaron la invasión del paÃs que se someterán a la justicia.
Pero lo realmente importante e inaceptable es que MCM y sus más allegados no pueden entrar libremente al paÃs, a lo cual deberÃa tener derecho todo venezolano. Eso lo han dicho la presidente y su hermanito con todas sus letras, además la ley de amnistÃa tiene un capÃtulo con nombre y apellido, para los que supuestamente pidieron, añoraron, propiciaron la invasión del paÃs que se someterán a la justicia.
He aquà una paradoja insuperable, deslumbrante: los que se hicieron del poder por la invasión y se someten a los invasores condenarán a los que tuvieron malos pensamientos con ella.
Pero esto supone otra pregunta más siniestra y decisoria. Si los que mandan son marionetas del imperio pues dicha importantÃsima interdicción viene, como todas grandes decisiones, del ahora gélido norte, y es una puñalada realmente feroz a la notable dama y los suyos de la Gran Bestia y los suyos.
La otra opción es a lo mejor peor, los hermanitos y la pandilla atroz de las últimas décadas, el gran cartel chavista, ha alcanzado suficiente autonomÃa para tomar esa decisiva opción polÃtica y en lo esencial seguimos en la tiranÃa que ha acabado con este paÃs en todos sus aspectos, hasta les ha cortado la lengua a los ciudadanos.
*Lea también: La impostergable reinstitucionalización, por Gregorio Salazar
Queda otra posibilidad de lectura, que este es un guion, con el titiritero todopoderoso, que mueve todos los personajes hacia un destino y en un tiempo y forma que desconocemos, incluida MarÃa Machado. Es posible, pero excesivamente macabro, al fin y al cabo, los venezolanos existimos y deberÃamos tener derechos, algo de capacidad de decisión en lo que nos atañe.
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