Lágrimas por Moctezuma, por A. R. Lombardi Boscán
Lágrimas por Moctezuma, por A. R. Lombardi Boscán
Para Ãngel Eduardo, conquistador de mundos.
¿Qué tan cobarde fue Moctezuma? ¿O es el chivo expiatorio tanto de los ganadores como de los derrotados?
¿Por qué el Estado mexicano, a través de su Gobierno, exige una disculpa a España por los agravios de la Conquista, mientras mantiene una postura de silencio frente a la pérdida de más de la mitad de su territorio ante los EEUU?
La incoherencia es la magia de la polÃtica. Y de la historia como recurso dialéctico de la confusión. Hay ideas preconcebidas que terminan siendo el sustituto de las realidades pasadas y que en el presente son ceremonial y altar de un estado que cobija a los usurpadores del bien común.
El pasado se embellece como adorno o denuncia de unos dolientes pÃcaros. El cacique Guaicaipuro, sus cenizas, comparte la gloria del santuario de los libertadores de la patria. Esto sin reparar que hasta su misma existencia histórica algunos la sospechan como falsa. La probidad no es un requisito en el santoral de los héroes.
Tanto mexicanos como venezolanos siguen empeñados en repudiar lo esencial de su identidad cultural haciendo del indigenismo una excusa perfecta. No nos expresamos en wayuunaiki y mucho menos en náhuatl sino en los derivados del español castellanizado.
Tanto mexicanos como venezolanos siguen empeñados en repudiar lo esencial de su identidad cultural haciendo del indigenismo una excusa perfecta. No nos expresamos en wayuunaiki y mucho menos en náhuatl sino en los derivados del español castellanizado.
Los rituales religiosos, de la mayorÃa de los americanos, hoy son de identidad cristiana más que animista o politeÃsta. Lo indÃgena oscila........
