Batalla por el relato: BolÃvar y sus biógrafos, por A. R. Lombardi Boscán
Batalla por el relato: BolÃvar y sus biógrafos, por A. R. Lombardi Boscán
Para Lilia SofÃa Leticia
«Los asuntos de la conciencia no conciernen a la guerra». Anónimo
¿Qué es la Historia? El historiador. ¿Qué es la historia? El olvido. Entre esos dos extremos tenemos a los jueces. Preferimos juzgar antes que comprender. Comprender es más difÃcil. En cambio, juzgar, es lo usual.
La ideologÃa dicta la conciencia del historiador/juez. Inevitable problema que solo es posible resolver cuando nos sabemos limitados y falibles. Aunque esto no es lo que abunda.
Escribimos para saldar cuentas sobre agravios reales e imaginarios. Escribimos para cansar a nuestra vanidad siempre insatisfecha. Escribimos porque quién nos paga el sustento debe tener su propia justificación.
Escribimos desde la rebeldÃa sin norte, y cuando lo tiene, la utopÃa deviene en su contrario. Escribimos también para solo incordiar. Escribimos, básicamente, necedades.
BolÃvar, siempre BolÃvar. Está instalado en la identidad nacional (1842). De hecho, es la identidad nacional. Solo que no terminamos de comprender al hombre y hemos preferido al mito. Los mitos no tienen fallas: los hombres sÃ.
BolÃvar habita en los extremos. Aunque hay otra dificultad de no menor calado y está asociado a ir contra el tiempo: la extemporaneidad. Percibir los inicios del siglo XIX con los mapas mentales del siglo XXI. El resultado pasa por ser un dictamen de invenciones.
La historia es una literatura «cientÃfica»; aunque literatura, al fin y al cabo. Al tratar con espectros el recurso metafÃsico nos concierne. Suponemos que dialogamos con el pasado y el pasado es el reino de los muertos.
Es una rareza encontrarse con una biografÃa del Libertador que lo acuse de mala persona. La veneración mitológica enterró al hombre de carne y........
