Barça: la felicidad de volver a casa
Barça: la felicidad de volver a casa
Flick ha apostado por una dupla mágica / Dani Barbeito
Vuelve La Liga. La primera ventana de cuatro partidos de selecciones se ha cerrado sin graves consecuencias. Eric y Raphinha regresaron antes de tiempo pero sus molestias son leves. Quizás el edema del brasileño genere algún dolor de cabeza y, por eso, el técnico alemán estará pendiente hasta última hora del estado de los jugadores y de los detalles propios del partido para decidir la primera alineación tras la pausa. Llega el Getafe, un hueso siempre duro de roer.
La situación del Barcelona es única. Las siete victorias en el campeonato de Liga más la de la Champions, ocho, han generado en el vestuario del Camp Nou un clima extraordinario para afrontar un mes de abril muy complicado, con seis partidos y algunos retos mayúsculos, como la visita al PSG de Luís Enrique o el clásico, en casa, ante el Real Madrid. Ningún resultado va a decidir nada pero hay circunstancias que motivan estados de ánimo que acercan o alejan a un equipo del éxito. La cabeza, como todos sabemos, es absolutamente determinante.
Al fútbol se puede jugar de muchas maneras entre la diversión y el sufrimiento, y las dos opciones son válidas. Con el debido respeto, porque no hay ningún entrenador que no sufra ejerciendo su profesión, si uno ve al Cholo Simeone en la banda se da cuenta de lo mal que lo está pasando. Cuanto más cerca esté un profesional, técnico o jugador, de la primera opción más cerca estará del día que siendo un niño se enamoró del balón y empezó a labrar su futuro como futbolista. Entonces, cuando no había intereses ni dinero de por medio, solo se jugaba para pasarlo bien, para divertirse.
Hoy, ahora sí formando parte de un gran negocio, ese sigue siendo el objetivo de todos los futbolistas: ser........
