Reflexiones entre goles
Colaborador de SPORT.
Reflexiones entre goles
Lamine y Raphinha celebran uno de los goles contra el Newcastle / Valentí Enrich
El miércoles vimos goles, muchos goles, como si cada gol fuese una gota de lluvia divina ahí delante… y no. En realidad, el gol es la consecuencia de un orden casi militar que empieza atrás, muy atrás. En el Barça, además, esta confusión, a veces, se vuelve crónica: se idolatra el brillo de los cristales del rascacielos y se desprecia el andamio, cuando, sin andamio, jamás subió un rascacielos.
Una defensa bien estructurada no es solo una línea de cuatro tipos colocados por inercia. Es un sistema nervioso. Es memoria colectiva. Es rigor. Es ese acuerdo tácito entre futbolistas que saben cuándo salir, cuándo esperar y, sobre todo, cuándo no cagarla. Defender bien no es una opción estética, es una obligación estratégica.
Y en los grandes retos, y Europa es uno, la épica ofensiva sin red de contención detrás suele acabar en tragedia. De la lluvia de goles, dos fueron en contra, y debemos mejorar:........
