La soberbia de unos calendarios soberbios
La soberbia de unos calendarios soberbios
Los pilotos de Fórmula 1 durante el GP de Arabia Saudí de 2025 / EFE
Confeccionar el calendario de los Grandes Premios de cada temporada -sea de motos o de F1- no es una tarea nada fácil. Ni tan siquiera ahora que los dos principales certámenes del motorsport mundial se cobijan bajo el mismo paraguas, el de Liberty Media.
Son muchos los factores que hay que combinar para hacer cada temporada viable, mucho más allá de una planificación logística que sea factible y sostenible, al menos desde el punto de vista económico.
La cosa se complica aún más cuando cada vez los cursos son más largos y viajan hacia escenarios tan distantes. Pero cuando además converge un elemento tan impredecible como es una guerra, el quebradero de cabeza para que el puzzle sea posible llega a extremos de máxima complejidad.
Lo vimos en 2010 cuando la erupción del famoso volcán de nombre impronunciable, una década más tarde con el estallido de la pandemia del Covid, y ahora con el conflicto en Oriente Medio.
La anulación de las carreras de Sakhir y Jeddah parará la actividad en pista de la F1 durante cinco semanas, apenas arrancado el campeonato. Y el aplazamiento de la de Lusail en MotoGP hasta (teóricamente) el final de temporada -si es que la situación geopolítica lo permite entonces- ha metido un boquete al calendario de las motos de........
