Una catarsis pasajera
“La decadencia de una causa comienza cuando sus adversarios dejan de temerla y empiezan a esperar pacientemente a que se desgaste sola”.Adaptación libre de una idea de Raymond Aron
“La decadencia de una causa comienza cuando sus adversarios dejan de temerla y empiezan a esperar pacientemente a que se desgaste sola”.
Hubo quienes salieron del Estadio Azteca convencidos de haber presenciado algo histórico. ¿Cómo qué? Pues que abuchearon a Cuauhtémoc Blanco. O que se escucharon gritos de “Fuera Morena”. O que algunos incluso corearon el nombre de Ricardo Salinas Pliego como si acabaran de descubrir al candidato secreto que cambiará el destino nacional.
Los videos inundaron las redes sociales. Las capturas de pantalla circularon de grupo en grupo. Los opositores se entusiasmaron. Los más optimistas comenzaron a redactar, una vez más, el certificado de defunción política de la Cuarta Transformación.
Y ahí aparece el problema. Una rechifla no es una estructura política. Un estadio no es una coalición electoral. Un video viral no es una candidatura. Y el hartazgo, por sí mismo, jamás ha construido una alternativa.
Lo ocurrido durante la inauguración mundialista fue interesante precisamente porque funcionó como una especie de estudio de opinión espontáneo. Sin encuestadoras, sin focus groups, sin preguntas dirigidas. Catarsis........
