La fiesta siguió (y eso era lo importante)
Hubo fiesta, hubo partido, hubo luces nuevas, hubo cerveza fría, hubo selfies, hubo “experiencia”…
Un aficionado cayó desde un segundo piso, presuntamente ebrio, en plena reinauguración del Estadio Azteca —perdón, Estadio Banorte—. Pero no se preocupen: el evento continuó. Como debe ser. Claro, si algo hemos perfeccionado como sociedad es la capacidad de no arruinar la fiesta por detalles.
El estadio se llenó. La gente llegó con tiempo. Medió el operativo, el orden, el entusiasmo. Afuera, algunas madres buscadoras aprovecharon el flujo de personas para protestar. Adentro, miles coreaban.
Cada quien en su........
