La soberanía, comodín del gobierno
Entre los conceptos con más carga histórica en la edificación de la nación se encuentra el de soberanía, pues está asociado al surgimiento del México independiente; de ahí que su sola referencia deviene en alusión a una causa que se pretende incontrovertible; por tanto, llamada a concitar la adhesión y el consenso social.
¿Quién puede estar en contra de la defensa de la soberanía, especialmente en la trama de un país como el nuestro que padeció intervenciones e invasiones por parte de otras naciones, y que perdió más de la mitad de su territorio en manos de nuestro vecino del norte? Cierto, la soberanía forma parte del fundamento para reclamar la no intervención, respeto como país, igualdad de derechos en la interrelación con otras naciones y solución pacífica de las controversias.
Por su parte, la amarga experiencia de las confrontaciones bélicas mundiales condujo al imperativo de ordenar la convivencia entre las distintas naciones para garantizar la paz, a partir de las normas del derecho internacional y de los organismos creados para tal efecto, así como de una extendida práctica para suscribir convenios y convenciones que obligan su observancia a las partes que los celebran.
De alguna manera, nuestra tesis ha sido la de sustituir el belicismo por la negociación y el acuerdo, admitiendo la capacidad que tiene cada país de darse su propio gobierno conforme a la decisión soberana emanada de la libre voluntad del pueblo.........
