El error que puede encenderlo todo
No fue un mensaje más. Fue un síntoma. Donald Trump volvió a su red con un texto largo, desparpajado, saturado de amenazas y contradicciones. Amenaza con atacar infraestructura crítica —centrales eléctricas, instalaciones estratégicas— bajo el argumento de que Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz “sin motivo”… y en la misma línea presume que el control del paso lo ejerce Washington. Acusa… y al mismo tiempo reconoce el punto de fricción que dice combatir. Suma advertencias de sanciones a países enteros, restricciones de visas a quienes no se alineen y una narrativa donde todo depende de su decisión. Es un mensaje sin eje, sin contención, sin lógica consistente. No ordena. Se desborda.
Y luego llega el segundo golpe. No en forma de política, sino de símbolo. Un fragmento de “My Way” de Frank Sinatra difundido como si fuera una declaración de método. No es música. Es postura. Es el poder reducido a voluntad personal. Es el “se hace a mi manera” elevado a doctrina. No lo dice abiertamente, pero lo proyecta con claridad: no hay límite, no hay contrapeso, no hay regla que no pueda doblarse. No es........
