Inherentemente humanos
Después de que mis redes se inundaron de las asquerosidades contenidas en los archivos de Epstein y que el pánico colectivo y el asco de todas las personas que conozco nos dejó una herida expuesta me di cuenta de que:
Por prudencia no debía compartir los posteos, mucho menos los videos o las imágenes, que eran revictimizadores, ni aunque quisiera, porque en mi perfil de trabajo tengo a madres en postparto, embarazo o situaciones emocionales vulnerables y neurodivergencias varias. No me parece ético difundir el morbo del contenido de esos archivos, pero si me parece urgente señalar la gravedad de los mismos.
Cuando era adolescente mi clase favorita era filosofía y recuerdo mucho un módulo donde nos enfrentaban a dos opiniones divididas: uno decía que el hombre era inherentemente bueno, que la causa de todos los males del mundo (guerra y demás) era la falta de necesidades básicas cubiertas y que, si el ser humano tuviera eso resuelto el mundo sería utópico porque nos dedicaríamos a crear, al amor, al arte y a la belleza.
Yo elegía creer eso, en vez de lo que decían Kant y Hobbes: el hombre es........
