México: subsidios, símbolos y silencios
Mientras México discute símbolos, el reloj económico sigue avanzando.
El debate público gira en torno a reformas electorales, disputas ideológicas y narrativas históricas. Pero los temas que realmente determinarán el futuro económico del país —productividad, inversión, instituciones y estabilidad fiscal— permanecen en segundo plano.
La economía mexicana no se construyó en seis años ni se deteriorará en seis años.
Es el resultado de decisiones acumuladas durante décadas.
Y entender esa historia ayuda a distinguir entre discurso político y realidad económica.
Las semillas del crecimiento
Cancún no nació por casualidad ni por decisiones recientes. Fue un proyecto planeado por el Estado mexicano en los años setenta a través de FONATUR.
Hoy la región recibe más de 20 millones de turistas al año y genera miles de millones de dólares en ingresos.
Algo similar ocurrió con Los Cabos y la Riviera Maya.
En el ámbito industrial, la plataforma manufacturera mexicana se construyó a partir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en los años noventa.
Hoy México exporta más de 600 mil millones de dólares al año, y cerca del 80 % de esas exportaciones se dirige a Estados Unidos.
Esa integración industrial tardó tres décadas en consolidarse.
El contraste energético
El sector energético siguió una ruta distinta.
Las nacionalizaciones impulsadas por Lázaro Cárdenas y Adolfo López Mateos tuvieron un enorme valor simbólico en su momento. Representaban soberanía económica en un contexto internacional completamente distinto al actual.
Pero con el tiempo, empresas como Pemex y CFE........
