México ante el T-MEC: la incoherencia estratégica
En el nuevo orden económico global, los tratados comerciales no se definen únicamente por aranceles o reglas de origen; pesan más la geopolítica, las alianzas estratégicas, la seguridad energética y la estabilidad institucional.
En ese tablero complejo tendrá lugar la próxima revisión del T-MEC a la que México llega con una debilidad que no proviene de la economía, sino de su propia política exterior: la incoherencia.
El mundo atraviesa una fase de profunda reconfiguración económica. La rivalidad entre Estados Unidos y China ha alterado las cadenas globales de producción. La guerra entre Rusia y Ucrania transformó el mercado energético europeo y las tensiones en Medio Oriente presionan los mercados internacionales.
Al reorganizar las grandes potencias sus cadenas de suministro, las empresas buscan producir en países políticamente confiables y geográficamente cercanos a sus mercados principales: es el fenómeno conocido como nearshoring.
Por ubicación geográfica, capacidad industrial y acceso preferencial al mercado estadounidense, México debería ser uno de los grandes beneficiarios de esta transformación histórica.
Sin embargo, el país está desperdiciando una oportunidad única.
Mientras otras economías compiten por atraer inversiones estratégicas, el gobierno mexicano parece empeñado en enviar........
