Una buena para la propiedad intelectual: México sale de la lista negra, pero no del examen
Por años, la propiedad intelectual ha sido el talón de Aquiles silencioso de la política industrial mexicana pues se trata de un terreno donde la retórica de la innovación convivía con mercados informales robustos, enforcement fragmentado y señales regulatorias ambiguas, peor en el contexto de piratería. La reciente reclasificación de México en el Informe Especial 301 al pasar de la Priority Watch List a la Watch List no es, por tanto, un simple ajuste técnico. Es un logro que debemos reconocer y aprovechar al tiempo que es un mensaje político, económico y jurídico de mayor calado.
El dato es preciso pues la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos reconoció “avances significativos” en la protección y observancia de derechos de propiedad intelectual, particularmente en el combate a la piratería y en la corrección de deficiencias estructurales. Sin embargo, conviene despejar el entusiasmo pues México no ha salido del radar, solo ha descendido en la escala de preocupación. El Mundial será una prueba de fuego pero las reformas como la judicial y la de propiedad industrial también lo son. Los mercados buscan eliminar la incertidumbre desde el cumplimiento regulatorio, la protección de marcas, la rapidez de patentes pero también Estado de Derecho ante litigios.
En términos de derecho económico internacional, la diferencia entre ambas listas no........
