Renata fue asesinada por su vecino pero un juez le negó justicia, cree que no hubo feminicidio
Hace diez meses Renata fue atacada en vida por una mano que conocía. Renata Palmer tenía 32 años de edad, una hija de dos años. Fue asesinada con nueve heridas de arma blanca, una saña tan deliberada que ni siquiera le permitió un grito de auxilio. Sucedió frente a su propia hija. A pesar de que el caso es parte de la violencia contra las mujeres en su máxima expresión, la complicidad institucional ha convertido este episodio en la negación de la realidad.
El 9 de octubre la Fiscalía presentó el caso como lo que es. Feminicidio. Una categoría jurídica que existe precisamente para nombrar lo que ocurre cuando la violencia machista asesina y que describe condiciones específicas como razones de género, abuso sexual, vínculo sentimental, tortura o agresiones previas. El Código Penal incluso dice que cuando hay extrema saña, cuando hay degradación, cuando existe confianza entre víctima y victimario, el crimen debe llamarse por su nombre. El problema de la reforma judicial es que algunos hombres que no están familiarizados con la justicia, casos y ley, llegaron a ocupar el espacio de juzgadores y lo hicieron arrastrando sus propios prejuicios, machismo y misoginia.
Después de la clasificación hecha por la Fiscalía, un juez electo por voto popular en Tlalnepantla decidió que no era........
