Optimismo y metaciencia para mejorar al gobierno: más datos y menos dogmas
Leo en Times Higher Education un artículo de Jack Grove acerca de cómo un nuevo grupo de expertos en política científica del Reino Unido busca “restaurar la alegría” de la investigación.
Grove entrevistó a la neurocientífica Laura Ryan, quien sostiene que analizar con nuevos criterios los sistemas de financiamiento de la investigación en la era de la inteligencia artificial podría ayudar a devolver a los científicos el entusiasmo por su trabajo.
Ryan cofundó, junto con el exasesor gubernamental Ben Johnson, el think tank Science Works, dedicado a repensar la organización de la ciencia y las políticas de investigación.
Ryan realizó un doctorado en biología molecular en la Universidad de Cambridge, trabajó en laboratorios de neurociencia y posteriormente se dedicó al estudio de políticas científicas en el Tony Blair Institute. Ha impulsado, junto con el Wellcome Trust, una iniciativa para identificar laboratorios, institutos y programas que están experimentando con formas alternativas de financiamiento y organización científica. La premisa es sencilla: la manera en que se organiza la ciencia determina, en buena medida, el tipo de conocimiento que una sociedad es capaz de producir.
El periodista Jack Grove sugiere que la ciencia británica podría vivir un buen momento con el nuevo primer ministro, Andy Burnham, un político que ha demostrado un genuino interés por la innovación. Como alcalde del Gran Mánchester fue un........
