La derrota de la tecnocracia y la hora de la ciencia en México
China ha construido algo que México comienza a emprender: un sistema nacional de generación de conocimiento científico, tecnológico… y empresarial —entendido este último de una manera muy distinta a la de la clase empresarial mexicana actual, tan poco competitiva y con una nula vocación por la innovación—.
Los datos de Nature Index son contundentes: China ya ocupa el primer lugar mundial en producción científica dentro del conjunto de revistas que mide ese índice, por encima de Estados Unidos. Y en los rankings por disciplinas de Times Higher Education, universidades chinas como Tsinghua y Pekín ya compiten directamente con las grandes instituciones estadounidenses y británicas. Las instituciones de educación superior de China incluso aparecen entre las tres primeras de las clasificaciones en áreas específicas, como la investigación en temas de negocios.
China no ha desplazado a Estados Unidos como centro intelectual del mundo, pero el avance del país asiático es notable. Gracias a políticas de Estado sostenidas durante décadas, China dejó de ser un simple receptor de conocimiento occidental para convertirse en una potencia global en ciencia y tecnología… y en administración de empresas.
México posee instituciones académicas de calidad. La UNAM es, con amplia diferencia, la principal institución científica mexicana en Nature Index. A pesar de sus problemas, la Universidad Nacional es un referente que debe enorgullecernos.
Desde luego, contamos con instituciones extraordinariamente fuertes en otros ámbitos. El Tec de Monterrey, a través de EGADE, destaca internacionalmente en formación empresarial: es la escuela de........
